GINEBRA-22 de noviembre de2019- Las primeras tendencias mundiales de actividad física insuficiente en adolescentes muestran que es necesario tomar medidas urgentes para aumentar los niveles de actividad física en niñas y niños de 11 a 17 años. El estudio, publicado en la revista The Lancet Child & Adolescent Health y elaborado por investigadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS), revela que más del 80% de los adolescentes escolarizados de todo el mundo no cumplían las recomendaciones actuales de realizar al menos una hora de actividad física al día, incluido el 85% de las niñas y el 78% de los niños.

El estudio -que se basa en los datos comunicados por 1,6 millones de estudiantes de 11 a 17 años- concluye que, en los 146 países estudiados entre 2001 y 2016, las chicas eran menos activas que los chicos en todos menos en cuatro (Tonga, Samoa, Afganistán y Zambia).

La diferencia en la proporción de niños y niñas que cumplían las recomendaciones era superior a 10 puntos porcentuales en casi uno de cada tres países en 2016 (29 %, 43 de 146 países), y las mayores diferencias se observaron en los Estados Unidos de América e Irlanda (más de 15 puntos porcentuales). En la mayoría de los países del estudio (73%, 107 de 146) esta brecha de género aumentó entre 2001-2016.

La insuficiente actividad física compromete la salud de los jóvenes

Los autores afirman que los niveles de actividad física insuficiente en adolescentes siguen siendo extremadamente altos, lo que compromete su salud actual y futura. "Se necesitan ya medidas políticas urgentes para aumentar la actividad física, sobre todo para promover y retener la participación de las chicas en la actividad física", dice la autora del estudio, la Dra. Regina Guthold, de la OMS.

Los beneficios para la salud de un estilo de vida físicamente activo durante la adolescencia incluyen una mejor forma cardiorrespiratoria y muscular, salud ósea y cardiometabólica, y efectos positivos sobre el peso. También hay cada vez más pruebas de que la actividad física tiene un impacto positivo en el desarrollo cognitivo y la socialización. Las pruebas actuales sugieren que muchos de estos beneficios continúan en la edad adulta.

Para conseguir estos beneficios, la OMS recomienda que los adolescentes realicen una actividad física moderada o vigorosa durante una hora o más al día.

Los autores calcularon cuántos niños de 11 a 17 años no cumplen esta recomendación analizando los datos recogidos mediante encuestas escolares sobre los niveles de actividad física. La evaluación incluyó todos los tipos de actividad física, como el tiempo dedicado al juego activo, el ocio y el deporte, las tareas domésticas activas, los desplazamientos a pie y en bicicleta u otros tipos de transporte activo, la educación física y el ejercicio planificado.

Para mejorar los niveles de actividad física entre los adolescentes, el estudio recomienda que:

  • Es necesario ampliar urgentemente las políticas y programas eficaces conocidos para aumentar la actividad física de los adolescentes;
  • Es necesaria una actuación multisectorial que ofrezca a los jóvenes oportunidades de ser activos, en la que participen la educación, la planificación urbana y la seguridad vial, entre otros;

Los niveles más altos de la sociedad, incluidos los dirigentes nacionales, municipales y locales, deben promover la importancia de la actividad física para la salud y el bienestar de todas las personas, incluidos los adolescentes.

"El estudio pone de relieve que los jóvenes tienen derecho a jugar y deben disponer de oportunidades para hacer realidad su derecho a la salud física y mental y al bienestar", dice la coautora, Dra. Fiona Bull, de la OMS. "Una voluntad y una acción políticas firmes pueden hacer frente al hecho de que cuatro de cada cinco adolescentes no experimentan el disfrute y los beneficios sociales, físicos y mentales de la actividad física regular. Hay que animar a los responsables políticos y a las partes interesadas a que actúen ahora por la salud de ésta y de las futuras generaciones jóvenes."

La actividad física mejora ligeramente en los chicos, pero no en las chicas

El nuevo estudio calcula por primera vez cómo cambiaron las tendencias entre 2001 y 2016, aplicando las tendencias de 73 países que repitieron las encuestas durante ese periodo a los 146 países.

A nivel mundial, la prevalencia de actividad física insuficiente disminuyó ligeramente en los niños entre 2001 y 2016 (del 80 % al 78 %), pero no hubo cambios a lo largo del tiempo en las niñas (permaneciendo en torno al 85 %).

Los países que registraron los mayores descensos en el número de chicos insuficientemente activos fueron Bangladesh (del 73% al 63%), Singapur (del 78% al 70%), Tailandia (del 78% al 70%), Benín (del 79% al 71%), Irlanda (del 71% al 64%) y EE.UU. (del 71% al 64%). Sin embargo, entre las chicas, los cambios fueron pequeños, oscilando entre un descenso de 2 puntos porcentuales en Singapur (85% a 83%) y un aumento de 1 punto porcentual en Afganistán (87% a 88%).

Los autores señalan que si estas tendencias continúan, no se alcanzará el objetivo mundial de una reducción relativa del 15% de la actividad física insuficiente, lo que llevaría a una prevalencia mundial inferior al 70% en 2030. Este objetivo fue acordado por todos los países en la Asamblea Mundial de la Salud de 2018.

En 2016, Filipinas fue el país con la mayor prevalencia de actividad insuficiente entre los niños (93%), mientras que Corea del Sur mostró los niveles más altos entre las niñas (97%) y ambos sexos combinados (94%). Bangladesh fue el país con menor prevalencia de actividad física insuficiente entre niños, niñas y ambos sexos combinados (63%, 69% y 66%, respectivamente).

Algunos de los niveles más bajos de actividad insuficiente en los varones se registraron en Bangladesh, la India y los Estados Unidos. Los autores señalan que los niveles más bajos de actividad física insuficiente en Bangladesh y la India (donde el 63 % y el 72 % de los chicos eran insuficientemente activos en 2016, respectivamente) pueden explicarse por la gran atención que se presta a deportes nacionales como el críquet. Sin embargo, las tasas de EE. UU. (64 %)

puede deberse a una buena educación física en las escuelas, a la omnipresente cobertura de los deportes en los medios de comunicación y a la buena disponibilidad de clubes deportivos (como hockey sobre hielo, fútbol americano, baloncesto o béisbol).

En el caso de las niñas, los niveles más bajos de actividad insuficiente se observaron en Bangladesh y la India, y se explican potencialmente por factores sociales, como el aumento de las tareas domésticas en el hogar para las niñas.

La escasa actividad de los adolescentes, principal preocupación

"La tendencia a que las niñas sean menos activas que los niños es preocupante", ha declarado la coautora del estudio, Leanne Riley, de la OMS. "Se necesitan más oportunidades para satisfacer las necesidades y los intereses de las niñas a fin de atraer y mantener su participación en la actividad física durante la adolescencia y la edad adulta".

Para aumentar la actividad física de los jóvenes, los gobiernos deben identificar y abordar las múltiples causas y desigualdades -sociales, económicas, culturales, tecnológicas y medioambientales- que pueden perpetuar las diferencias entre chicos y chicas, señalan los autores.

"Los países deben desarrollar o actualizar sus políticas y asignar los recursos necesarios para aumentar la actividad física", afirma el Dr. Bull. "Las políticas deben aumentar todas las formas de actividad física, por ejemplo mediante una educación física que desarrolle la alfabetización física, más deportes, juegos activos y oportunidades de ocio, así como proporcionando entornos seguros para que los jóvenes puedan caminar y montar en bicicleta de forma independiente. Una actuación integral requiere la participación de múltiples sectores y partes interesadas, como las escuelas, las familias, los proveedores de actividades deportivas y recreativas, los urbanistas y los dirigentes municipales y comunitarios."

Notas de los editores

Este estudio fue financiado por la Organización Mundial de la Salud. Fue realizado por investigadores de la OMS, el Imperial College de Londres y la Universidad de Australia Occidental.

Los autores señalan algunas limitaciones, como que el estudio sólo incluía información de adolescentes escolarizados, debido a la falta de datos sobre adolescentes no escolarizados. Los adolescentes escolarizados pueden diferir de otros de la misma edad, ya que es más probable que los adolescentes escolarizados procedan de entornos favorecidos, más centrados en obtener buenos resultados en otras disciplinas académicas que en la educación física y el deporte. Además, aunque el estudio abarcó al 81% de la población adolescente escolarizada, esta cobertura varió en función de la renta del país, oscilando entre el 36% en los países de renta baja y el 86% en los de renta alta.

El estudio utilizó únicamente datos autodeclarados, que pueden estar sujetos a sesgos. No se utilizaron datos de dispositivos portátiles, ya que no podían compararse con los datos autodeclarados de las encuestas.

Más información

- Hoja informativa de la OMS sobre la actividad física.

Para acceder al material embargado y a las entrevistas con los autores, póngase en contacto con

Paul Garwood Responsable de Comunicación, OMS Tel: +41 22 791 1578
Móvil: +41 79 603 7294 Correo electrónico: garwoodp@who.int

Christian Lindmeier, Responsable de Comunicación, OMS Tel: +41 22 791 1948
Móvil +41 79 500 6552 Correo electrónico: lindmeierch@who.int